Sussana de los infiernos…

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Dr. Crisanto Gregorio León.

«Amiga, hoy en día lo de ser falsa parece estar de moda, y créeme que tú estás marcando tendencia siempre».

Anónimo.

El descenso de Sussana a los Infiernos… Pero este no es el descenso que hizo Nuestro Señor Jesucristo, el hijo de Dios quien resucitó a los tres días y luego subió a los cielos. No, este descenso de Sussana no es para un Full Day, es un descenso permanente como inmigrante. El descenso de Sussana a los Infiernos acompañada del coronel psicópata. Otra mortal que junto al narcisista se creen justificados por las maldades y el sadismo que hacen en sus circunstanciales cargos públicos donde están convencidos de estar por encima de todos y que permanecerán en ellos por todas sus vidas. Hay, ahí, mucho que chupar y parasitar, mucho que robar y depredar. ¡Ay pero esa es una de las puertas al infierno!  Y piensan estar por encima de Dios y de los hombres. Sussana ha hecho apostasía de Dios para ganarse el «amor» del perverso y para complacerlo urde junto a él y por orden de él, además de colocar su propia carga de maldad, para dañar a otros , pero no a sus semejantes porque esos son los monos voladores. Urden maldad y complotan iniquidad para dañar a los hijos de Dios, al prójimo al que se refiere el primer mandamiento de la ley de Dios «amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo». Que porquería de almas, cuán alevosas personas son. Ellos van en contra de los buenos y a los malos ni los tocan, porque son sus monos voladores.

Recordemos las palabras del Señor: «Maestro, ¿cuál es el principal mandamiento de la Ley? Él le respondió: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos pende toda la Ley y los profetas».

Pues esta hibristofílica mujer, para perdición de su alma le ha dado al primer mandamiento de la Ley de Dios , la interpretación que una abogada adúltera le daría en fraude de la ley a una norma jurídica para ganarse la confianza de su cliente varón, así con ello ofenda a Dios. Y aunque pudiera tratarse de una «cristiana protestante » le sugeriría leer las Glorias de María de San Alfonso María de Ligorio. Encamina salvar tu alma Sussana que en eso andamos procurando muchos.

Sí, se trata de ella, la misma del brillo foveal, la caperuza hibristofílica, una mujer de cuidado, la malévola herramienta del coronel psicópata. Hagamos catarsis dijo el funcionario que la describe. De ordinario me telefoneó a la 12 de la noche, cuando se presume que todos estamos descansando. Ella es un ser de hábitos nocturnos, como los demonios, al cabo es una de esos ángeles demoníacos. Sin ningún respeto llamaba y me despertaba, se creía graciosa al hacerlo, yo la disculpaba sin siquiera sugerirlo, ella por el peso que ocupaba en la empresa con su moral de bota ancha sentía que era más bien un deber mío atenderla presumo ahora. Porque es una mujer de peso, me portaba como lo que soy, un hombre empático, educado y culto, además quería entenderla en su llamado de auxilio para que la ayudara a hacer las tareas de sus niñas, total yo tengo seis princesas y sentía que ayudarla con las suyas era como si lo hiciera con las mías.  Me enviaba incluso las fotos de sus hijas mientras dormían en sus literas, que aún conservo.

Conversaba esta disoluta mujer, desde el bajo escondrijo de su indecencia, por horas hasta transcurrir las tres de la madrugada tiempo marcado por brujos y hechiceros como la hora del diablo, pero también por cristianos como hora de Dios. Sussana llegó a mí como cristiana que anda con la Biblia bajo el brazo y esas atenciones mías para con ella de largas horas en las que escuchaba sus anécdotas , sus fantasías y retos laborales, todo el tiempo que me impuso brindarle de madrugada,  también fue traicionado. Nunca tuvo, Sussana en mente una real y  verdadera amistad.

Se infiltró Sussana en mi credulidad, la creí una persona sana, tenía como salvoconducto hacerse llamar cristiana. ¡Que podría imaginarme que al igual que el ángel lucifer, estaba siendo maquinado por quien que se me presentaba como una amiga, mientras despotricaba del coronel y de su suplemento! Escuchaba sus monólogos, conservando  el recelo para no adelantar opiniones, algo me decía que ella no era totalmente de fiar.

Recuerdo las veces que me pidió orientación profesional y sin ningún atisbo de egoísmo, le proporcioné las herramientas cognitivas para que se luciera en sus quehaceres. Incluso le di modelos y documentación. Pero ella todo eso lo traicionó. Sussana es un pestilente demonio que anda en la oscuridad.

Si habla mal de ellos conmigo, seguro hablaría mal de mí con ellos. En una ocasión el marido de Sussana, la estaba esperando en el centro de la ciudad y ella no tenía transportación para ese momento y me pidió que la llevase, lo cual hice con amabilidad, incluso le presté mi androide para que charlara con el inocente hombre. El trayecto se convirtió en una retahíla de traición hacia su jefe el psicópata y hacia su suplemento la conocida borracha. Incrédulo ante lo que escuchaba preferí mantener los labios cerrados no fuera una tramada trampa. Hay gente que estila hablar mal de otras con el permiso de ellas, para sacarte información y luego traicionarte. Me pasó una vez con un Manual y no precisamente el de Marcelino Pan y Vino, pues  Él si se trató de Dios como bien lo dijo Pablito Calvo en tan portentoso filme. El psicópata seguro se sentirá aludido pues se cree un Dios, esa es su fijación narcisista.   

Pues bien, le hice de chofer a Sussana, y en lo que duró el recorrido, desde la empresa al casco central, la falsa cristiana soltó la lengua como canta un pajarito. Y dijo todo cuanto estaba sintiendo por la indiferencia y falta de reconocimiento que hasta ese entonces le aplicaba su jefe el psicópata y los desprecios que le hacía el suplemento la conocida borracha, a quien optó por adularle a su hijo enfermo para ganarse su confianza. Para aquel momento, las lealtades estaban de huelga. Habló de las trampas que estos hacían y de los delitos encubiertos que cometen, los mencionó con detalles. Pero era una veleta en su discurso, de modo que mantuve el recelo y el cuidado pertinentes. Sentí que quería calibrar mi criterio en esos escenarios. Recuerdo con especificidad, cuando dijo, el jefe sabe todo, y cuando da una contraorden es porque él así lo tramó.

Inadvertía enteramente los propósitos de Sussana, hasta un día que golpeó mi autoestima siguiendo las directrices de su lobo coronel, el psicópata de su jefe.

Con la traída de Ananás a la empresa, Sussana armó un alboroto de alegría, armó un equipo de delincuentes y ella se autonombró en algunos perfiles, mientras se endosa igual credenciales sin trabajarlas. Dijo haber escogido al Abacaxi de entre los aspirantes y que se trataba de un elemento muy preparado. Lo que no sabía nadie era que está preparado en las coimas y la  corrupción, el mejor ejemplo para sus sobrinos dijo, ¡vaya tío!, además de ser el mayor representante del piso arcoíris, que constituye uno de los bastiones de la corrupción en la empresa. E imagínense, quienes lo escogieron fueron Sussana y el coronel psicópata, junto a otro mono volador desterrado perseguido por la justicia. Ananás un gozón del trío y de una simpática monita voladora que el propio psicópata la tuvo que expulsar porque superó al maestro en corrupción. Por los frutos los conoceréis. Tengamos en cuenta que somos la media de las 5 personas de nuestro entorno. Dime con quién andas y te diré quién eres. Incluso debemos pensar mal del psicópata y de su círculo, pues él así estila pensar y aplicarlo a los inocentes.  Entonces,  piensa mal del coronel psicópata y acertarás.

La institución es una caterva de delincuentes, que pagan a diario sus almuerzos  en dólares en sitios gourmet, sobre todo Ananás que es un gran culinario; extorsionando a los usuarios y recibiendo coimas para la entrega fraudulenta de documentos ilícitos. Pero claro, por orden del coronel psicópata. Ese es el fenómeno del niño…

Por las actividades que se generan en el antro, la institución se ha convertido en una puerta al infierno y por ella entran y descienden el coronel y los miembros de su club.  Un club cuyos miembros deben ser hipócritas sociales, burladores de la sociedad, delincuentes encubiertos, y monos voladores del coronel psicópata, gente sin honor que no temen perder sus almas porque para ellos lo que importa es hacerse de fortunas  y  ostentar de  un cargo público en este momento y todos ellos son unos idiotas morales.

Más extensa y pormenorizada fue la exposición del funcionario, que quedará para otro bocado en otra ocasión.  Algo perverso está aconteciendo con la salud civica, mental y espiritual de estos funcionarios en esa empresa… y tiene que ver con el factor de riesgo psicosocial de tener a un jefe psicópata.

«Los únicos lobos a los que debemos temerles

 son aquellos que llevan puesta piel humana».

–        George R.R. Martin

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