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La ONG venezolana SOS Orinoco alertó este martes de que entre los años 2000 y 2021 se han perdido «al menos 135.318» hectáreas de bosques tropicales en el territorio Esequibo, disputado entre Venezuela y Guyana, por causa de la minería de oro en la zona.

«Entre 2000 y 2021, el territorio Esequibo perdió al menos 135.318 ha (hectáreas) de bosques tropicales. Esta destrucción supera la huella de la minería aurífera evidente en el estado Bolívar, donde la actividad minera es promovida agresivamente por la política del Arco Minero del Orinoco», denunció la ONG en un informe.

La organización identificó 1.499 espacios mineros dentro de este territorio en disputa, «lo que representa un total de 1.091 kilómetros cuadrados impactados por la actividad minera de oro».

Refirió que esta explotación equivale a una producción anual de oro estimada en 19 toneladas, para lo que se emplean, aproximadamente, 29 toneladas de mercurio cada año, siempre según el reporte.

SOS Orinoco aseguró que esta actividad genera costos ecológicos «incalculables» y, además, afecta a territorios indígenas y a los derechos de las poblaciones asentadas en estos espacios.

«Los costos de este impacto ecológico son incalculables por la pérdida de servicios ambientales que esta región ofrecería en términos de bioprospección, reservorio de carbono, pérdida de productos madereros, no madereros, pérdida de recreación, de especies, entre otros», subrayó la investigación de la ONG.

Ante esto, la organización instó al Gobierno de Venezuela a «ofrecer una alternativa a esta destrucción ecológica y cultural».

El pasado mes de marzo, la ONG venezolana Fundaredes denunció las «constantes violaciones a los derechos humanos» y la presencia sin control de «minería ilegal» que, aseguró, tienen lugar en el Arco Minero del Orinoco (AMO) -ubicado en los estados Delta Amacuro, Bolívar y Amazonas- y que afectan, principalmente, a las comunidades indígenas asentadas en la zona.

AGENCIAS

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