“Un deltano”: la triste historia de quienes intentan curarse de enfermedades crónicas en un país en crisis

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Intentar curarse de una enfermedad crónica cuesta hasta 100 dólares en Venezuela, esto haciendo a un lado los gastos previos de las consultas

Un deltano tiene que desembolsar hasta 100 dólares para intentar curarse de enfermedades crónicas como el cáncer, esto haciendo a un lado los gastos previos de las consultas.

Un deltano que apenas intenta sobrevivir a las penurias que presenta el país con las mayores reservas de petróleo en el mundo.

Un deltano que apenas posee un salario mínimo de 400 mil bolívares quincenal (1 kilogramo de queso blanco cuesta 450 mil Bs en Tucupita).

Un deltano que no duerme con solo pensar “¿y mañana qué vamos a comer?”.

Un deltano que a pesar de los embates se las ingenia para hacerle frente a la coyuntura del país.

Un deltano que tiene que llorar la partida de sus seres queridos cuando deciden emigrar.

Un deltano que tiene que lidiar con un país que ha sido dolarizado silenciosamente.

¡Si, es ese deltano de a pie!

Sí, ella luchará, la fe en el futuro Beato Dr. José Gregorio Hernández la fortalece.

El 22 de diciembre del 2019, una originaria deltana de la tercera edad (su nombre se obvió) decidió visitar a una de sus hijas residenciadas en Puerto Cabello, estado Carabobo. Su hija es médico y ha dedicado su labor allí. La doctora es casada y tiene dos hijos, los pequeños del hogar.

La señora anhelaba estar con su hija, ella quería acompañarla en las fiestas navideñas y de fin de año. Era mucho tiempo sin poder verla y, así fue.

Llegó enero y por decisiones propias decidió pasar más tiempo con la profesional en medicinas. Ella quería acompañarla un “tiempito más”. Además de sentirse arropada por el cariño que le daban sus dos nietos.

Todo parecía estar bien, aunque la situación económica ya golpeaba sus bolsillos por la estadía en Carabobo, donde el coste de los productos alimentarios es mayor considerando a los del Delta, cosa que ella supo ignorar solo por el hecho del gozo que sentía al estar con su hija.

Recientemente pudo notar una diferencia en una parte de su cuerpo, algo no andaba bien, ¿qué es esto? ¿qué será? Ese día su vida cambió.

La deltana ya empezaba por hacer sus maletas y regresar a su pueblo, al Delta Amacuro. Eran esos días en que el mundo había empezado a registrar las primeras cifras récords de contagiados por el nuevo coronavirus.

Cuando intentó hacerlo ya era demasiado tarde. Venezuela ya estaba en confinamiento radical. No tuvo otra opción que quedarse en Puerto Cabello, con su hija. No obstante, estaba inquieta! Aquello que vio en su cuerpo no la dejaba tranquila.

Este miércoles 28 de julio finalmente salió de dudas, se trataba de un tumor cancerígeno, se trataba de un cáncer de mamas. Fue devastador para sus hijos. Los consuela el hecho de que es un cáncer que apenas empieza a dar sus primeros destellos. ¡Hay una esperanza!.

La vida de la señora originaria del Delta ahora depende de la situación crisis que atraviesa la Venezuela dolarizada, es el costo que tienen que pagar los más desposeídos. Una señora que apenas depende su pensión.

Se pudo conocer que tiene que someterse con urgencia a sus tratamientos que alcanza los 100 dólares en una clínica de Puerto Cabello.

Biopsia (30$), mamografía digital (40$) y Rx de tórax informada (30$), son los tratamientos que tiene que cumplir la deltana. El valor del dólar es de 265.883,70 Bs a las 4:35 pm de este jueves 30 de julio.

Ella luchará, la fe en el futuro Beato Dr. José Gregorio Hernández la fortalece, es su fiel devota.

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