Compartir

El deltano Joel Marcano, revivió su participación en el Campeonato Panamericano del 93, en el que la selección llegaba con una gran generación, pero no superó los octavos de final, por los embates de los 3.600 metros sobre el nivel del mar de la ciudad de La Paz, en Bolivia.

Han trascurrido 27 años de aquel certamen y Joel siempre habla de esa experiencia vivida en el altiplano; “pese a que se hizo un proceso de climatización en Mucuchíes, estado  Mérida, la mayoría de los jugadores se vieron afectados por la altura de La Paz”, dijo.

El deltano, destacó su larga trayectoria y potencial como jugador y por qué llamó la atención del profe Guevara para ser tomado en cuenta en las filas del combinado nacional.

“Era un buen equipo creo que Venezuela pudo llegar más lejos; a pesar de las rotaciones que, hacía el profe, los jugadores no respondían como estaban acostumbrados a jugar; nos afectó demasiado jugar allá”, afirmó Marcano.

En la página Profutbolista. Com, determina que el fenómeno de la altitud en un tema que golpea a todo el fútbol mundial, y para tratarlo se requiere revisar varios conceptos.

A partir de los 2.400 metros sobre el nivel del mar, el organismo experimenta un estado de hipoxia, disminución de oxígeno en la sangre, lo que se interpreta como una mayor dificultad para respirar.

Todo esto sucede debido a que la presión atmosférica disminuye a medida que subimos de altitud, afecta el trabajo de los alvéolos ya que no son lo suficientemente capaces de intercambiar, purificar y transportar oxígeno, reduciendo la disponibilidad de oxígeno en nuestros pulmones.

Estos son algunos de los síntomas más frecuentes al momento de afrontar una altura mayor: mareo, cefalea (dolor de cabeza), náuseas, vomito, agotamiento físico, nervios, trastornos de sueño y alimentación, elevación del ritmo cardiaco, falla de coordinación.

El cuerpo humano funciona mejor a nivel del mar, debido a que su concentración de oxigeno es mayor, saturada de Hemoglobina. lo que permite captar mayor oxígeno en los eritrocitos de la sangre.

Deja un comentario