El coronel psicópata, un «coctel siniestro de síndromes diversos»

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Dr. Crisanto Gregorio León

«Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena».

Gandhi, Mahatma

Extravagante coctel, propio de un mixólogo maléfico, el propio Lucifer.  Así describiremos a este cínico esperpento inmoral, al Coronel felón, corrupto, ladrón, miserable hampón que aprovecha su investidura para depredar de las instituciones y violar los derechos humanos.

«Nadie importa más que yo, soy único, nadie está por encima de mí. Así piensa un narcisista como este Coronel psicópata, que le obsesiona tener el control».

En el estudio de la personalidad engañosa de este coronelito, de su trastorno de personalidad antisocial hemos de abordar también  los síndromes que le son característicos.    

Una relación de continente a contenido en la que están de acuerdo todos los especialistas es que todo psicópata es narcisista. En eso no hay discusión. Siendo el continente el psicópata y el narcisista el contenido. De modo que esto es incontrovertible.  Dentro de cada psicópata hay un narcisista.  De tal modo que la característica principal del psicópata es que es un narcisista. 

Hay personas psicópatas y también hay personas narcisistas. El caso es que si la persona es psicópata también es narcisista. Aunque no al revés necesariamente.  En sentido amplio (lato sensu) el psicópata es un narcisista y en sentido estricto (stricto sensu)  el narcisista no necesariamente es un psicópata.   Véase de esta forma, el psicópata comprende al psicópata propiamente dicho y al narcisista. Pero el narcisista no tiene que obedecer a esa relación, en el entendido de que no por ser narcisista es psicópata. 

Entonces queda clarísima la relación psicológica/psiquiátrica por la cual  este Coronel psicópata es un narcisista. Y es un psicópata por todos los rasgos que lo  caracterizan, lo definen o lo identifican y de los que he venido alertando, descubriendo, advirtiendo y puesto en evidencia a lo largo de mi discurso en mis artículos y que repasamos teniendo en cuenta el perfil y el comportamiento de este actor. Porque este Coronel psicópata es un histrión malévolo, que se disfraza de gente empática para engatusar a todos.

En psiquiatría la psicopatía es un trastorno de la personalidad antisocial (TPA), que se emplea para describir a una persona que tiene esta afección mental, como es el caso del Coronel psicópata, que  tiende a hostigar, manipular o tratar a los demás con crueldad o indiferencia, sin experimentar ni culpa ni remordimiento por sus actos.

Aunque la etiología en el caso de este Coronel malandro, es la marca de un niño con un padre indiferente, su ausencia le quitó la alegría de la niñez,   y aunque cierto maltrato infantil pudo contribuir a que desarrollara este TPA, los genes y otros factores fueron definitorios y teniendo un padre antisocial y alcohólico, además que al tratarse de un varón resultó mucho más afectado. Arribamos a que desarrolló psicopatía por una combinación de estas influencias genéticas y del entorno, que desencadenaron este padecimiento.

Este sujeto blande una alta opinión de sí mismo para ocultar la idea miserable que le asalta auténticamente sobre su persona.  Muestra obstinación en sus asuntos donde la arrogancia lo hace pedante y jactancioso.   Exhibe un disfraz porque se sabe mezclar, hace uso de un embaucador encanto superficial, es voluble y su locuacidad es una estratagema – aunque se le pegan los platinos-  , para conseguir lo que quiere. Hay que admitir, que aunque sea delictivo, el sujeto tiene enfoque.

Es proclive a la ira y al enojo, y al sentirse en una situación en la que quiere imponer su voluntad a la fuerza, actúa de la primera forma impulsiva que le viene a capricho. Es agresivo y violento, porque no sabe gestionar sus emociones, tiene incapacidad para inhibir conductas desadaptativas.

Dentro de la clasificación de las psicopatías, el Coronel es un «psicópata desalmado», pues es un sujeto que no tiene, ni compasión, ni vergüenza, ni pudor, ni arrepentimiento, ni conciencia moral; en su modo de ser, es hosco, frío, gruñón, está envilecido; en sus actos, asocial, brutal.  Así se describe su conducta cuando no está actuando, porque delante de la generalidad de los momentos y de las personas es un actor, un histrión.  Solo ante sus víctimas y presas se deja ver tal cual es, sin disfraz.  Para todos los que no tienen  idea de quién es este Coronel, lo creen un sujeto encantador acusado injustamente de ladrón y  corrupto psicópata. ¡Pobrecito!.   

Cuando exhibe las conductas que lo identifican tal cual es, un psicópata desalmado, manipula los hechos para que la víctima se sienta culpable de que él llegara a comportarse de manera excesiva y desproporcionada en ocasión a lo que haya acontecido que provocó su reacción o su impulsividad, generalmente con el propósito de controlar sobajar y humillar.  Por su falta de integridad y de cánones morales,  nunca reconoce su error por vistoso  u obvio que sea.

Es prepotente en forma exagerada, con un sentido de privilegio inusitado, que necesita una admiración excesiva y constante. En su  (TNP)  trastorno narcisista de la personalidad, tiene un sentido desmesurado de su propia importancia y parte de su combustible es una necesidad profunda de atención excesiva, todos deben amarlo e idolatrarlo sin cortapisa, por lo que las personas están obligadas a sentirse genuflexas ante él porque si no se ofende y hace pucheros o se muestra díscolo y esquivo hasta que la humillación de quien lo requiera sea patética ; así la gente debe mostrarse auténticamente obnubilada por su magnífica presencia. Exige que  se le reconozca su superioridad, incluso sin logros que la justifiquen. Es el Coronel psicópata y eso debe bastar.

El caso de este Coronel psicópata  extremadamente morboso, hemos advertido al estudiarlo y observarlo, que al mismo tiempo es un recipiente de rasgos y características que definen varios síndromes y otras deformaciones de la personalidad, aparte de que es un vil en la utilización de armas psicológicas para lograr su fines siniestros.  Así es un experto: 1.- en aplicar el gaslighting como modo oscuro de dominación – es un abuso emocional encubierto en el que el acosador o abusador engaña a su víctima creando una narrativa falsa y haciéndola cuestionar sus juicios y la realidad.;  2.- en valerse malignamente del silbato de Galton como también arma encubierta  abusiva – es como hablarles burlona, grotesca  y ofensivamente  al oído a sus víctimas cuando están atados sin que otros se enteren del abuso o del acoso- ;  3.- sufre de síndrome de Procusto – rechaza, relega y humilla a quienes son más competentes que él – ;   4.-  padece el trastorno del síndrome de hubris – desmesura del orgullo y de la arrogancia , es un trastorno psiquiátrico adquirido que afecta a personas que ejercen el poder en cualquiera de sus formas;  5.-  sufre del síndrome delirante de licantropía– nada más tienen que verlo cuando trasforma su cara en hocico,  tuerce la jeta , enseña los dientes , produce salivación y empuña las manos como si se tratase de garras para causar miedo porque está a punto de atacar  como si fuera un perro rabioso- ;  6.- Y aunque no podemos afirmar que padece el trastorno histriónico de la personalidad , si podemos aseverar enfáticamente que es un histrión un perverso actor , que usa el disfraz ocultando su real personalidad para mezclarse entre la gente empática , infiltrarse e integrarse en la sociedad como una persona normal e inocua; 7.- Es un voyerista, pues ha instalado cámaras en toda la institución , desde donde monitorea los espacios privados de las personas , invadiendo su intimidad y se da placer sexual ejerciendo de mirón.Y graba enfermizamente  con fines sexuales a niños, niñas y adolescentes, para dar rienda suelta a sus parafilias y erotopatía.  Y seguramente nos hemos quedado cortos en el estudio y análisis de la personalidad de este patológico verde que nunca llegará a General, pues pueden habérsenos escapado otros síndromes y aberraciones u otras manifestaciones disociales de su horrenda alma que aquí no hemos expuesto.

Básicamente,  es una desproporción de insanias, que de casta le viene al galgo,  cuyos padres echaron en la sociedad a un ser maléfico,  un malévolo psicópata patéticamente desequilibrado, por lo que podemos afirmar que es un «coctel siniestro de síndromes diversos».

Bueno, al mezclar todos esos ingredientes y hacer un coctel, obtendremos la verdadera, real, auténtica, e inequívoca personalidad del Coronel psicópata, narcisista, licántropo y voyerista al que me refiero en mis artículos.   

Aunque el psicópata en el perfil de su personalidad, sus características y cuanta anomalía conductual lo definen, posee tantas deformaciones disociales  que lo hacen inconfundiblemente un depredador social, de este Coronel psicópata se ha podido evaluar, que por todos sus antecedentes y por sus comportamientos, que no es suficiente en este caso de hacerle la prognosis de solamente psicópata narcisista, que el tipejo es muchas suciedades psicológicas o psiquiátricas , que nos arrojan que  no sólo es psicópata narcisista, sino que  ha mostrado un conjunto de hábitos, costumbres y modos de proceder  que resaltan e identifican su miseria espiritual.

«Observa acerca de que la gente se muestra cínica y con frecuencia descubrirás de qué carecen».

George Patton.

crisantogleon@gmail.com

Profesor Universitario/Abogado/Psicólogo/Periodista/Escritor.

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