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Gerónimo Figueroa Figuera
CNP: 569

El pasado 12 de Febrero 2022 con motivo del Dia de la Juventud en honor a la batalla de la Victoria de 1814, donde participaron jóvenes universitarios de la época con José Félix Ribas a la cabeza, vimos al diputado 2015 Juan Guaidó haciendo llave con el chavista y exdiputado Rodrigo Cabezas caminando por algunos sectores de Caracas con el discurso de “salvemos a Venezuela”. La caminata de ese dia, un poco escuálida por cierto, nos permite reflexionar sobre lo alejado que está el diputado Guaidó del resto de la dirigencia opositora y de la ciudadanía en general, así como el interés del chavista Rodrigo Cabezas de “limpiar” su pasado como presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional chavomadurista el año 2000 y como ministro de Finanzas en el régimen del resentido social que en mala hora para Venezuela nació en Sabaneta de Barinas.

Por parte del diputado 2015 Juan Guaidó, es muy lamentable que después de haber recibido el 23 de Enero de 2019 un respaldo por encima del 70% que no supo capitalizar y hoy esté por debajo del 6%, debido a los errores cometidos por cambiar de planes como cambiar de chaqueta sin dar explicaciones a la ciudadanía que lo apoyaba, en un escenario de sentirse “sobrado” donde solo escuchaba a ciertos integrantes del llamado G4 de la MUD. Estos errores le hicieron pasar por alto que en Venezuela por culpa de la tiranía madurista están muriendo niños y abuelos de la tercera edad por desnutrición, y en ese mismo orden jóvenes y no tan jóvenes, salen huyendo para otros países en busca de futuro que no tienen en Venezuela. Ojalá este diputado 2015 salga de la burbuja donde lo tienen los “asesores” y reconozca públicamente que se equivocó, y asuma que rectificará por el bien del país.

A mediados del año 2021 vimos varias publicaciones en los medios de comunicación y rebotadas en las redes sociales donde el chavista Rodrigo Cabezas se daba golpes de pecho hablando mal del régimen de Nicolás Maduro, y posiblemente al mismo tiempo, enviando “emisarios políticos” para que le hicieran lobby con ciertos sectores opositores que le permitieran “integrarse” y poder lograr el objetivo de “limpiarse de pecados” cuando fue responsable de actos cometidos en el régimen del resentido social. Las cosas que se dicen de Rodrigo Cabezas son para pensar que no es buena compañía si es queremos presentarnos distintos a lo que habido en estos 23 años de tragedias.

Se menciona que cuando Rodrigo Cabezas fue presidente de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional 2000-2005, presuntamente se le cobraba a gobernadores y alcaldes, 10% y 15% como comisión para poder aprobar los recursos de los proyectos que se debían realizar en los estados y municipios. También se dice que algunos diputados para votar favorable a los recursos que debían aprobarse, presuntamente “pedían” apartamentos en urbanismos a construirse y locales en centros comerciales. Por ejemplo, hay diputados que fueron electos cuando vivían en la parte alta de la parroquia La Vega y enseguida se mudaron a zonas como La Florida de Caracas y otros que vivían en apartamentos de interés social construidos por gobiernos democráticos anteriores en la parroquia Sucre y se mudaron a Bello Monte en el municipio Baruta del estado Miranda, ganando un salario de 4 millones de bolívares mensuales y el apartamento costaba trescientos millones de bolos. Son muchos los ejemplos que pudiéramos citar, pero el espacio es corto.

De Rodrigo Cabezas también se dice que cuando ejerció como ministro de finanzas en el régimen del resentido social nacido en Sabaneta de Barinas, fue cuando comenzaron los endeudamientos con la emisión de bonos de la deuda pública que en ese momento era de 33 mil millones de dólares y hoy pasa de doscientos mil millones de dólares. Esa deuda publica sumada a los mas de cuatrocientos mil millones de dólares que están depositados en bancos internacionales y en paraísos fiscales a nombre de algunos enchufados, son parte de la responsabilidad con la cual se generó la terrible crisis humanitaria que azota a los venezolanos desde que llegó la peste roja al poder.

Así que, como que no es muy aconsejable hacer política hermanado con ciertos individuos que en vez de sumar restan. Recuerdo mucho mi época de niño, adolescente y ya bastante crecido cuando mi santa madre me decía: “hijo, no te juntes con fulano porque es mala junta”. También decía mi santa madre: “las malas juntas no dejan nada bueno”. Así que, allí está para quien lo quiera agarrar. Como decíamos en esa época de muchacho cuando queríamos molestar a algún compañero de juego: “al que le caiga le chupa”.

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