La verdad del caso de los nietos de Jesús Rafael Pulvet

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La verdad verdadera de una madre por proteger y cuidar a sus hijos. Pasó por maltratos físicos y pare de contar. No se amilanó y se encuentra con ellos

Ante la publicación realizada por el señor Jesús Rafael Pulvet Lira (abuelo paterno de mis 2 hijos) a través de su cuenta de Facebook el día Domingo 23/08/2020; debo romper el silencio y hacer la siguiente declaración porque ya estoy cansada de que este ciudadano, su esposa e hijo pretendan malponerme ante todos, además de los continuos maltratos que sufrí y he venido sufriendo de parte de ellos. Quien así se expresa es Fátima Brito, madre de los pequeños.

Esto le parecerá una novela, pero es una realidad vivida por mi persona Fátima Brito y mis hijos. Desde los 16 hasta los 23 años de edad que mantuve una relación de noviazgo y posteriormente como pareja con el hijo del ciudadano Jesús Rafael Pulvet Lira y la ciudadana Elda María González de Pulvet, de nombre Marco Daniel Pulvet González; de esa relación tuvimos 2 hijos, de los cuales me reservo sus nombre a fin de no atentar contra su honor, reputación, propia imagen, vida privada e intimidad familiar como ya lo ha hecho el Sr. Jesús Rafael Pulvet Lira, violando así lo establecido en el artículo 65 de la Lopnna. El cual establece entre otros aspectos: “Se prohíbe exponer o divulgar, a través de cualquier medio, la imagen de los niños niñas y adolescente contra su voluntad o la de su padre, madre, representantes o responsables.” Así mismo, se prohíbe exponer o divulgar datos, imágenes o información, a través de cualquier medio, que lesionen el honor…” “… o que constituyan injerencia arbitrarias ilegales en su vida privada o intimidad familiar”.

Es de hacer del conocimiento al pueblo deltano y venezolano que durante mi relación de pareja con el Sr. Marcos Daniel Pulvet González sufrí maltratos y vejaciones tanto psicológicos, como físicos, los cuales no me atreví a denunciar en su momento porque me encontraba en un círculo vicioso de maltrato y perdón (que se repitió por varios años).

En el año 2018 el padre de mis hijos se fue de manera legal a la República de Trinidad y Tobago, con la promesa de venir a buscarnos para irnos a esa isla; sin embargo, fue una más de las tantas promesas que rompió, como la de no maltratarme nuevamente. A su partida me dejó en la casa de sus padres ya identificados, de quienes también sufrí vejaciones y me mantenían como secuestrada sin permitirme tener contacto alguno con mis propios familiares (madre, padre y hermanos). Al darme cuenta de que él ya estaba rehaciendo su vida decidí salirme de la casa de mis exsuegros con ayuda de mis padres, familiares y amistades a quienes agradezco. Después en el 2019, tomo la iniciativa de irme a Trinidad  buscar un refugio por la situación que enfrentamos en Venezuela al yo establecer una relación con mi actual pareja y logré tener una estabilidad regreso a buscar a mis hijos porque tenía conflictos familiares con respecto a mis hijos que los abuelos paternos ya nombrado no dejaban que mis padres los tuvieran, teniendo ellos régimen estricto con mi familia para la convivencia con mis hijos, y ya estando mis hijos en Trinidad el padre tenía la convivencia una semana con los niños compartiendo con una pareja actual que hoy tiene. En una segunda semana el padre al entregrme los niños me dice que él y su pareja no pueden tenerlos porque tienen que trabajar donde no compartió más con sus hijo.

Lamentablemente siguiendo este círculo terrible de maltrato y perdón que no deseo para ninguna mujer; cual fue mi sorpresa que el mes de diciembre del 2019, Marcos Pulvet llegó al lugar donde yo estaba residenciada. ¿Adivinen qué? Ya teniendo ambos nuestras estabilidad el decide buscarme, ya teniendo mi estabilidad? Evidentemente mi respuesta fue que no quería estar ya con él y se podrán imaginar su reacción, la del típico hombre machista al que no lo deja ninguna mujer y al no conseguirlo lo que quería utilizó otra estrategia. Resulta que me pidió que lo dejara compartir con sus hijos y al permitírselo se vino de manera ilegal para Venezuela e intentó una demanda solicitando la custodia de los niños, es decir, pretende con esta demanda quitarme a mis hijos, (evidentemente tenía todo esto planeado) gracias a Dios me enteré e inmediatamente me vine a Venezuela a buscar a mis hijos; si, efectivamente hay una Medida de Prohibición de salida del país que recae sobre mis hijos debido a los alegatos engañosos que plasmaron en la demanda y la cual estará vigente hasta tanto no finalice el juicio, dicha medida la he respetado totalmente por cuanto  me encuentro en Venezuela pero oculta con mis hijos y más adelante le explicaré por qué. Debo hacer del conocimiento de la colectividad deltana que existe un Régimen de Convivencia Familiar para que el padre vea a sus hijos, y también yo lo estaba respetando; pero ¿Adivinen dónde está el señor, padre abnegado?, si exacto, se fue para Trinidad de manera ilegal de nuevo y para remate durante la pandemia,  ahora me pregunto ¿si estaba tan interesado en la custodia de sus hijos porque se fue? ¿Buena pregunta verdad? Bueno prosigo, les comento que a todo evento permití que los abuelos paternos siguieran viendo a mis hijos, pero a raíz de que se los llevaron un viernes que le correspondía la convivencia familiar, el día sábado 11 de julio del presente año y a mi hijo varón le dieron unas convulsiones, debido a que le suministraron un desparasitante desconocido para mí de manera irresponsable  y que para purgarlo, al enterarme por otra persona que se había desmayado, me dirigí a la casa de los abuelos paternos ya que no tuvieron la amabilidad de llamarme y avisarme y tras esperar afuera de la casa de mis ex suegros largas horas que aparecieran con mi hijo y sin dejarme entrar a ver a mi otra hija; cuando finalmente me entregaron a mi hijo me trasladé al Materno Infantil de Tucupita con la ayuda del fiscal superior Noel Rivas quién se encontraba en esa casa cuando la médico de emergencia pregunto a la abuela paterna que dosis le dieron, la misma respondió que no sabía la cantidad exacta.

Quizás ustedes sepan que ese medicamento hay que suministrarlo bajo estricta prescripción médica y al parecer no fue así, más aún cuando yo ya como su madre los había llevado a desparasitar en el mes de junio en un operativo en el Ipasme de la ciudad de Tucupita.

Cabe destacar que nadie le puede dar medicamentos a unos niños sin la autorización de sus padres. Ahora les pregunto a ustedes ¿Permitirían que personas tan irresponsables siguieran poniendo en riesgo la vida de sus hijos? YO NO. Y esto no acaba aquí, resulta ser que la abuela paterna de los niños antes identificada fue a una autoridad administrativa de protección de niños, niñas y adolescente de la que por ahora me reservo el nombre por respeto a esa institución a denunciarme porque había sido yo quien le había dado ese medicamento, ¿no parece esto algo de mala fe por no decir de locos? Por cierto, yo contesté esa denuncia y presente el informe médico de la médico que atendió a mi hijo en la emergencia del materno donde aparece quien suministró el medicamento; asimismo, al contestar dicha denuncia pedí una medida de protección en beneficio de mis 2 hijos que espero sea dictada más temprano que tarde. Ahora bien, les explicaré porque dicen los abuelos que no han visto a sus nietos, pues déjenme decirles que no los han visto Primero: porque su hijo, es decir, el Sr. Marcos Pulvet, es quien como padre tiene que buscarlos y él esta Trinidad como se puede ver en las continuas fotos que monta en el facebook. Allí está la prueba.

Segundo: porque ellos como abuelos han atentado en contra de la vida de mis hijos, porque el medicamento fue suministrado a ambos y afortunadamente a mi hija no le causó la misma reacción que tuvo mi hijo. Y tercero: porque estoy prácticamente escondida con mis hijos ya que iban todos los días a la casa de mi mamá a intentar manipular a mis hijos y a hostigarme y molestarme a mí en lo personal.. Por otro lado en virtud de las constantes publicaciones realizadas por este ciudadano decidí realizar una denuncia formar por ante el Ministerio Público por acoso, hostigamiento, daño a la moral, daño psicológico, persecución, difamación de mi persona. Bueno dejo la justicia en manos de Dios.

Finalmente, pido a las autoridades competentes no se dejen influenciar por lo que solo dicen los abuelos, padre, tíos, y familia paterna. del Sr. Marcos Daniel Pulvet González; tomen en cuanta también mi versión de los hechos.

A la colectividad deltana les manifiesto que le saldré al paso a cada mala intencional publicación que realice el Sr. Jesús Rafael Pulvet Lira o cualquiera de sus familiares en relación y en contra de la privacidad e intimidad familiar de mis hijos. Dios está con quien tiene la razón.

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