Por falta de combustible madre adolescente pierde a su bebé en el materno de Tucupita

643
0
Compartir

Arelis Gómez, una humilde mujer  residenciada de Barrancas de Orinoco narra la tragedia vivida con su hija de 15 años este lunes 18 de mayo en el Materno de Tucupita.

La adolescente y su madre llegaron en una ambulancia de Barrancas a Delta Amacuro el domingo antes del mediodía, la jovencita no tenía dolores, sin embargo quisieron estar en el centro hospitalario, ya que el bebé venía en posición podálica (de pie) y era seguro que tendría que ser a través de una cesárea como trajera al mundo al niño.

Con mucho esfuerzo se preocuparon por hacerle en clínicas privadas los ecogramas a lo largo del embarazo, no querían correr riesgos. El padre de la mamá adolescente, un señor que a la fecha estaba pescando en los caños para traer el sustento familiar.

Arelis desde este domingo conversaba con las personas de guardia y solo faltaba el obstetra. El especialista vive en San Rafael de Tucupita, solo le asignan 15 litros de gasolina una vez a la semana. Vive distante del materno, sin embargo el domingo no pudo llegar, y este lunes llegó muy temprano. Atendió otro parto.

Cuando la madre adolescente comenzó el trabajo de parto apenas logra salir un pie del niño y la jovencita es llevada a la emergencia del Razetti, y hacen lo humanamente posible por salvar su vida, porque el bebé no pudo salir por el canal fetal. Apenas si pudo ser ayudada a sacar el niño para poder salvarla.

Arelis Gómez lloraba por la circunstancia que rodeó lo que pudo ser un nacimiento que alegrara a la familia, pero se convirtió en una tragedia, y le tocó a ellos.

Arelis no acusa a nadie, no responsabiliza al médico. Ella reflexiona en voz alta y dice no tuvo combustible en su carro, no pudieron trasladarlo hasta aquí. Aquí no hay un cuarto para los médicos de guardia, de contar con esas cosas otra fuera la historia.

Al momento cuando la humilde mujer daba la información, su hija desconocía que el niño había muerto.

Arelis y su hija se encuentran en un lugar desconocido, sin recursos, con 24 horas de ajetreo y trasnocho, comentaba “ojalá esto no le ocurra a otra persona”. “Gracias a Dios mi hija está viva”.

Recientemente un caso parecido ocurrió en el municipio Aguasay de Monagas, donde murió la parturienta.

Personal de enfermería esperaba en los pasillos para ser retornada a sus hogares. Este es también un personal prioritario, que amerita un transporte.

Arelis Gómez, quiso hacer un llamado como ella misma lo denominó, un llamado de conciencia, a quienes deciden cuáles son los automóviles priorizados, los casos importantes, ¿será que los especialistas que atienden los partos no son prioridad?.

No hay un transporte dedicado a mover a este personal, de sus casas al hospital, que a fin de cuentas es un personal escencial. A quien decide cuántos litros de combustible deben recibir los médicos, es este llamado de conciencia.

Arelis Gómez, mamá de la madre adolescente que perdió a su bebé
Facebook Comments

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here